UNA EXCUSA PARA IR A LAS VEGAS
" El gran golpe de Las Vegas" (Lookin’ to Get out, EE.UU. 1982)
Un encanto el último film de Hal Ashby... cuando nos despertamos...” gracias a los ronquidos propalados por los cuatro o cinco vejetes diseminados por el desolado cine Ópera, vimos que en la pantalla continuaba con sus muecas el inaguantable Jon Voight, que vaya uno a saber qué diablos fue a hacer hasta Las Vegas junto a Burt Young. A menos que fuera a contemplar a la restaurada Ann-Margret otrora diva de nuestros sueños y hoy sólo reconocible por... bueno, ya todos se imaginan porqué.
Ashby autor de algunos panfletos por demás alabadas (Regreso sin gloria), de adaptaciones de best-sellers (Enséñame a vivir, Desde el jardín), es el típico hazlotodo a la manera de –por ejemplo- Norman Jewison, John G. Avildsen y todos los directores que pueda usted recordar y que se llaman Sydney como nombre de pila.
“El gran golpe de Las Vegas no existe”, y sólo puede caer sobre el inerme espectador como muestras de la oprobiosa prodigalidad de Jon Voight (productor y coguionista además), siempre con su cara de holandés dispéptico y su aureola de “progresista” que aquí fue sólo una excusa para ir a Las Vegas y jugarse unos dólares en el tragamonedas; muchos menos de los que debe haber invertido en este film.
La Voz, 25 de junio de 1983.
© Ángel Faretta
Permitida su reproducción total o parcial exclusivamente citando la fuente. |