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DANTESCAS

Notas y comentarios al canto primero del "Infierno" de la "Divina Comedia" traducida por Jorge Aulicino

Basándome en la extraordinaria traducción argentina de la “Divina Comedia” de mi amigo, el gran poeta Jorge Aulicino, y que terminara apenas unas semanas atrás, comienzo a publicar aquí mis anotaciones referidas al primer canto del Infierno.

Estas ya figuran en el sitio correspondiente a su traducción, pero aquí me he permitido extenderlas un tanto. Cosa que -Dios mediante- continuaré haciendo. Puesto que la obra de Dante es -al igual que la de Platón, la de Shakespeare o la de Alfred Hitchcock- de aquellas que merecerían dedicarles toda una vida a su interpretación.

En medio del camino de nuestra vida (1)
me encontré por una selva oscura, (2)
pues era extraviada la vía derecha. (3)

¡Ah, cuánto el decir cuál era es cosa dura,
esta selva salvaje (4) y áspera y fuerte
que en la mente renueva la pavura!(5)

Es poco menos amarga que la muerte; (6)
pero para tratar del bien que allí encontré
diré las otras cosas que vi en escorzo (7) .

No sé bien decir cómo en ella entré,
tan lleno de sueño estaba en aquel punto
en que abandoné la vía verdadera. (8)

Pero después que a una colina hube llegado,
allá donde terminaba la hondonada
que de pavor el corazón me había afligido,

miré hacia lo alto y vi su espalda
vestida con los rayos del planeta(9)
que recto lleva a todos por su senda.

Entonces fue la pavura un poco quita

pero en el lago del pecho(10) aún duraba
la noche que pasé con tanta ansia (11) .

Y como quien con afanosa bocanada
salido fuera del piélago a la ribera
se vuelve y aguaita el agua peligrosa,

así el ánimo mío, que aún huía,
se volvió a mirar de nuevo el paso
que no dejó pasar jamás persona viva.

cuando reposó un poco el cuerpo fatigado.
retomé el camino por la subida desierta,
tal que el pie firme siempre era el más bajo(12) .

Y vi allí, casi al comenzar la cuesta, (13)
una onza muy ligera y presta mucho, (14)
que de piel maculada era cubierta

y no se corría delante de mi rostro,
antes bien impedía tanto mi subida,
que fui hacia atrás varias veces vuelto.

Tiempo era del principio de la mañana
y el sol se alzaba entre las estrellas
que eran con él cuando el amor divino

movió al comienzo aquellas cosas bellas;
tal que esperar el bien me era ocasión
de aquella fiera de la piel manchada

la hora del tiempo y la dulce estación (15);
mas no tanto que pavura no sintiese
cuando la vista de un león se figuró (16) .

Éste parecía que contra mí venía
alta la cabeza y con rabiosa hambre,
era como si el mismo aire le temiera.

Y una loba que toda la avidez(17)
parecía cargar en su flacura,
que a muchos izo ya vivir sufriente;

logró provocarme tanta pesadumbre
con el miedo que infundía su mirada,
que perdí la esperanza de la cumbre(18) .

Y como aquel que con gusto adquiere
y llega el tiempo que perder lo hace,
y en todos sus pensamientos entristece,

así me hizo la bestia sin dar pausa,
que, viniendo a mi encuentro poco a poco,
me despeñaba allá donde el sol calla.

Mientras yo me precipitaba al bajo,(19)
se me ofreció delante de los ojos
quien de gran silencio parecía cansado.

Cuando vi a aquél en el desierto,
"Misericordia por mí", le grité,
"seas sombra u hombre cierto!"

Respondió "No hombre, hombre fui,
y mis padres lombardos fueron,
mantuanos los dos de nacimiento.

"Nací sub Julio, aunque tarde, (20)
y viví en Roma bajo el buen Augusto,
en tiempos de dioses embusteros.

"Poeta fui, y canté del justo
hijo de Anquises, que llegó de Troya, (21)
después que la soberbia Ilión quemaron.

"Mas tú, ¿por qué a la pena vas de vuelta,
por qué no subes el deleitoso monte
que es principio y ocasión de la alegría?

"¿Entonces tú eres el Virgilio y esa fuente
que difunde del hablar tan largo río?",
respondí yo con vergonzosa frente.

"Oh de los otros poetas honor y luz,
válgame el largo estudio y el gran amor
que me ha hecho procurar tu libro.

"Tú eres mi maestro y mi autor;
tú eres el único de quien tomé
el bello estilo que me ha dado honor.

"Mira la bestia por la que me vuelvo;
ayúdame de ella, famoso sabio,
que por ella me palpita el cuerpo entero."

"A ti conviene hacer otro camino",
repuso, después que lagrimear me vio,
"si quieres dejar este lugar salvaje:

"pues esta bestia por la que tú gritas,
no deja a nadie pasar por esta via,
y tanto lo detiene que lo finiquita;

y ha natura tan malvada y cruel
que nunca llena su ávido deseo
y después de comer tiene más hambre.

"se ayunta con animales numerosos (22)
y más serán todavía, hasta que el Lebrel(23)
llegue y la haga morir con sufrimiento.

"Éste no comerá tierra ni estaño (24)
sino sabiduría, virtud y amor,
y su nación estará entre Feltro y Feltro. (25)

"De esta humilde Italia será salud
por la que murió Camila la doncella,
Euríalo, Turno y Niso herido(26) .

"Éste la arrojará de cada villa,
hasta que la devuelva a los infiernos
de donde la envidia antes la envío.(27)

"De donde por ti pienso y discierno
que tú me sigas y yo seré tu guía,
y de aquí te llevaré por sitio eterno,

"dónde oirás los desesperados gritos,
y verás los dolientes espíritus antiguos,
por la segunda muerte gritando cada uno; (28)

"y verás a aquellos que son felices
en el fuego porque esperan llegar
cuando se pueda a los beatos.

"A los que si después deseas subir
alma habrá allí, más que yo digna:
con ella te dejaré cuando me vaya;(29)

"que el emperador que arriba reina
porque rebelde fui a sus leyes
no quiere que a su ciudad por mí se suba.

"Impera en todas partes y allí rige;
allí está su ciudad y su alto asiento:
¡oh, feliz aquel a quien elige!"

Y yo a él: "Poeta, te demando
por aquel Dios que tú no conociste,
para que huya de este mal y peor,

que tú me lleves allá donde dijiste,
tal que vea la puerta de San Pedro (30)
y a los que mencionas infelices"
Entonces se movió, y seguí su paso.

Notas:

1: Estamos -según algunos intérpretes a los que me sumo- en la mañana del ocho de abril del año 1300. Es Lunes Santo y comienzo de la Semana de Pascua, el viaje precisamente concluirá el domingo 15. Son siete días –número que será fundamental en la arquitectura de la Comedia junto al nueve, el tres, y más complejamente el 11 y el 515.

Es lunes por lo lunar y porque perderá el sol hasta volverlo a ver hacia el final exacto del poema.

Lo lunar remite también a lo infernal, por oscuro, así como a la melancolía -la selva oscura o negra del “humor negro” melancólico- así como a su estado de ánimo “alunado”. Los italianos todavía emplean “estar con la luna” o “alunado” por estar melancólico.
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2: esta mitad se cifra para algunos en los treinta y cinco años y para otros en los treinta y tres, edad de Cristo al ser crucificado. Lo aparentemente paradójico, al menos para una mente moderna, es que pueden ser ambas cosas. Dante como ciudadano florentino tiene 35 en el año 1300, y como typo de homo viator -el hombre como viajero- 33, ya que “figura” a Cristo. Para esto ver el “Convivio” del propio Dante, capítulo XXIII.

Toda la “Comedia” es un viaje ultramundano en sus tres estadios, así como uno iniciático, y para ello se atiene también a la simbólica viajera por excelencia que es la alquímica. Como se verá.
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3: de allí esta “selva oscura”. Tanto lugar frondoso, sin abrir e inculto, donde se pierde el viajero, como el primer indicio de lo oscuro, negro, subterráneo y demás que figurará de inmediato la puesta en marcha tanto del viaje extramundano como del alquímico. Por cierto esta selva oscura y luego “selva selvaggia” refería de inmediato al lector digamos contemporáneo de Dante a un topos fantástico puesto que no existen ni existían ya por entonces selvas en toda Italia. Sí bosques, aunque generalmente este soporte de la geografía simbólica era ya clásicamente empleado como lugar de refugio -emboscarse/emboscadura- y hasta como locus amoenus.
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4: esta “diestra senda” es el camino recto ya que se está por comenzar el viaje por el lado contrario, es decir el siniestro e infernal.
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5: esta “selva selvaggia” refiere a la parte más intrincada de la selva para reforzar lo denso o profundo de su extravío, así como al nigredo o puesta en negro, primera fase o precipitatio de la operación-viaje alquímicos.
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6: todo este terceto refiere oblicuamente a que el poeta-viajero ha salido o mejor dicho ha concluido ya el viaje y que ahora -clásicamente- rememora su viaje al inframundo en calma. No sin que “en la mente renueve la pavura”.
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7: este “menos amarga que la muerte” señala que será el viaje que se está a punto de emprender algo similar a la muerte, puesto que todo periplo iniciático nos hace morir simbólica y ritualmente para renacer luego a una nueva vida. Todo ritual debidamente operado es un verdadero renacimiento.
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8: nuevamente nos recuerda que evoca un viaje ya terminado y adelanta que “termina bien” porque “es una comedia” como le escribirá a su protector Cangrande Della Scala, claro que antes deberá contar las otras cosas que allí ha visto. Aquí Dante se proclama vate, vidente, pero no caprichoso a la manera romántica sino guiado por el clásico Virgilio. Digamos que por entonces Dante y sus inmediatos contemporáneos -Petrarca, Bocaccio- acuñarán el concepto de “clásico”.
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9: el sol como planeta, puesto que se lo tiene aquí más como símbolo astrológico que como astronómico y no solo por la postura medieval con respecto a la tierra, el sol y los demás planetas. Recuérdese que sol directamente nombrado aparecerá exactamente al final de la comedia. Aquí además de marcar la circularidad de todo el poema se tiene una visión del sol como movido por “Amor” que no debe confundirse con ninguna efusión romántica o sentimental sino que es el “Fiat”, el “hágase” con el cual Dios no hizo sino que ordenó al mundo hacerse. También es, desde luego, el “motor inmóvil” de Aristóteles.

Este planeta que lleva “recto lleva a todos por su senda”, es tanto el sol como luz, como emblema de lo real -y de la realeza- sino también como sol en sentido alquímico. El oro como meta del viaje alquímico tras atravesar el nigredo infernal y oscuro para arribar al fin del viaje y al albedo paradisíaco.
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10: “nel lago del cor”. Hay que entender que cuando Dante o un medieval se refería al “cor” no pensaba –tan sólo- en el órgano que bombea sangre situado al costado izquierdo del pecho, sino en el centro del razonamiento donde habita la cor-dura. Aquí es donde permanece este temor que se ha digamos que desvanecido en el resto de la fábrica humana pero que en ese “lago”, donde fluye el intelecto, permanece.

Digamos que Dante sufre aquí un miedo o temor intelectual, una angustia como luego se dirá teniéndose presente ese angostamiento del diafragma a que da lugar tal sentimiento espiritual.

Tenemos entonces que “sol” y “cor” no solo riman y cuentan las mismas letras sino forman una simetría y que aparecerá literalmente en el verso 38: “e il sol montava su con quelle stelle”
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11: “aún duraba la noche” no la física sino la metafísica o simbólica. Perdura en el lago del “cor”, en el centro de su intelecto este “conocimiento de la noche” Toda esta oscilación de estos primeros tercetos entre sol y noche y entre selva y colina es una preparación a lo que vendrá. Digamos que esto se desarrolla en la tierra habitual lo que vendrá después. Será la auténtica -por eterna- noche, así como finalmente el eterno día.

Podría decirse también que aquí Dante está despidiéndose de los loci habituales del dolce stil nuovo de los que él mismo fuera un devoto participante y que estos primeros versos son como una rememoración de estos lugares para irse e incursionar en “otra cosa”. De allí que será Virgilio el guía.
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12: uno de los versos más comentados de la Comedia por su aparente oscuridad. Campi dio con la clave y nada menos que encontrando un verso similar en el “Orlando” de Ariosto. En el canto 28, estancia 63 se dice “Fa lungui i passi, e sempre in quel di dietro/ tutto si ferma, e l’altro par che muova/ a guisa che di dar tema nel vetro/non che l’terreno abbia a calcar, ma l’uova” “De largos pasos y en el pie postrero/se afirma y mueve el otro y quedo asienta/como quien teme en vidrio dar primero/o los huevos pisar sin que se sienta.” Finalmente Dante estaba en transe del muy criollo “andar pisando huevos”.

Este caminar sigiloso es el de quien está a punto de entrar en lo desconocido y de quien como el neófito teme al comienzo y durante buena parte de la iniciación.

Siguió luego una interminable discusión sobre si el Ariosto hizo esto intencionadamente o no. Algo digno de discutir en un jardín italiano, a la sombra de añosos olivos y con buenos vinos a mano, pero no aquí.
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13: aquí se subraya un poco más el descenso que lleva Dante a caminar “pisando huevos” antes de encontrarse con la también discutida “lonza”.
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14: La dichosa “lonza”. Si usted busca un diccionario italiano le dará estas dos acepciones. “Onza: Pantera”. Si recurre a los tesoros de la lengua castellana encontrará en “Onza”: “Animal cuadrúpedo muy ligero. Tiene la piel manchada” y Cavorrubias agrega que “es la hembra del pardo que se la llamo onza por ‘quasi leonza’”. Remite al latín “pantera” y las perplejidades aumentan porque en castellano esta palabra remite tan solo al felino de piel totalmente negra. Pero sigue “sólo las onzas y los tigres son vistas con variedad de manchas”.

Esta confusión sigue en el inglés donde “leopard” suele referir a la que se conoce -al menos en castellano- como pantera.

En fin, para mí se trata de un “pardo” es decir un leopardo o gatopardo como sería inmortalizado por cierto escudo nobiliario de Sicilia luego muy conocido por uno de sus descendientes. Que tenga la piel maculada es aquí lo importante. Esa piel con manchas negras y blancas refiere muy sencillamente a las disputas entre los bandos negro y blanco en que estaba dividida la Florencia en manos de los güelfos que forzaron a Dante al exilio. Y que en tal exilio se volviera gibelino o sea partidario del Imperio contra el poder terrenal del papado.

Serán las tres fieras que se le presentaran a Dante a continuación las que simbolizarán los tres impedimentos o monstruos clásicos antes de la entrada al mundo subterráneo y el inicio de su viaje y periplo iniciático.

Ahora bien Dante y todo medieval al pensar y poetizar nunca dejaba vacantes los otros sentidos. Y desde luego la onza es emblema de lujuria que será vencida cuando en el canto 16 verso 108 se diga que con una cuerda que lleva el poeta este pensó atar la onza. El terceto completo (vv. 106-108) dice “Io avea una corda intorno cinta/e con essa pensai alcuna volta/prender la lonza a la pelle dipinta”. Esta “corda” forma simetría con el “cor” del verso 20 en el sentido que esta “corda” y “cor” -y luego “cuor” y “cuore”- se relacionan. Como lo que ata, liga, da cordura. Así que no se trata de una “oscurissima allegoria” como pretende uno de sus despistados comentaristas -cuyo nombre es legión- sino de algo perfectamente simbólico. Esta corda-cuerda se simetriza con el cor y con la cordura. También es y como primer sentido o índice, la cuerda que llevan atada a la cintura los integrantes de varias órdenes monásticas que han hecho voto de castidad y fidelidad.

Por eso la hija fiel y heroica del “Rey Lear” se llamará Cordelia.

Pero como también estamos en la “Comedia” en un proceso y viaje iniciático de soporte alquímico la onza y sus manchas y maculaciones serán la pugna entre el nigredo y el albedo constitutivo del viaje.

N. B. Cuando decimos -como sostenemos aquí al igual que otros- que Dante en el exilio se vuelve hacia el partido gibelino, no quiere decir que se afiliara en algún comité con su carnet y demás tonterías de nuestra época. Si no que se inclinara hacia la primacía del Imperio por sobre el papado. Aunque no por ello Dante dejará de ubicar en el Infierno (10, 119) al emperador Federico II, nieto de Barbarroja, de la casa Hohenstaufen pero nacido en Palermo, Sicilia, ciudad capital de su imperio. Es con el así llamado “Stupor mundi”, que comienza la lucha franca entre güelfos -naciente burguesía de origen alemán y nor-italiano-, con el partido gibelino partidario de la primacía del Imperio y afincado en el Sur.

He aquí una “contradicción” de Dante en plano político, si así podemos expresarnos. Puede conjeturarse que cuando el poeta se inclina hacia los gibelinos -una de cuyas testas visibilis es por cierto su protector Cangrande Della Scala en Ravena-, el episodio infernal estaba ya escrito y no pudo o no logró modificarlo por razones de “arquitectura” de su poema. Es posible. Pero también que el llamado “Stupor Mundi”, podía llenar también de estupor a alguien como Dante.

Pero a su vez, Dante ubica a Federico II en el círculo de los epicúreos dando así lugar en su poema a una parte de la propaganda papal orquestada sobre su persona, centrándose entonces en su carácter personal, privado diríamos hoy, más que en su función real. ¿ Se tratará de una -como lo llamamos por nuestra parte- omisión polémica del poeta?
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15: “la dulce estación” desde luego es la primavera. En su doble sentido como todo auténtico símbolo. Es lo primero auténtico -prima-vera- que aparece a nuestros sentidos como promesa de renovatio y de verdor. Pero también es inmadurez “estar verde” impreparado para el viaje-el rito-la iniciación.

Por supuesto estamos en el mes de abril. Cuando Cristo fue crucificado y resucitó de entre los muertos y cuando fue fundada Roma- palíndromo de amor- un 21 de abril. Es el mes de Venus -por eso también el palíndromo- y también es el planeta regente del signo astrológico de Tauro. Por cierto y por todo esto “abril es el mes más cruel”.
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16: Viene el león y de nuevo se comete el error de decir que es una cosa sola, símbolo o emblema, pensando que Dante podía dejar “sueltos” los otros sentidos. Es la ira como pecado capital, y también es lo real y solar que no lo reconoce porque no ha sido aun iniciado e -históricamente- es el escudo del reino de Francia, al que Dante detesta como enemigo del Imperio representado por el águila.
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17: viene la loba ahora. “La Lupa”. Esta tercera fiera parecería gozar del privilegio de ser la menos discutida y fácil de leer. Aunque solo unidireccionalmente por lo general. Es emblema no de la avaricia -como se dice por lo general- sino de la usura. Que es algo diferente de la avaricia puesto que esta es pecado capital de la persona singular pero la usura lo es relativa a lo comunitario. Y así como el león -que es lo real y el oro y el sol- ataca a Dante, aquí la loba es nada menos que la madre nutriente del fundador de Roma pero que aquí en modo invertido -como será invertido lo relativo al infierno- en vez de nutrir devora y cuanto más devora más hambre tiene y está más flaca. Imagen perfecta del pecado de la usura según Santo Tomás de Aquino, puesto que la define como todo aquello que impide la fructificación de los bienes naturales. Y de lo que se ha convertido Roma y lo romano, tanto como papado que devora al Imperio y no lo deja cumplir su función, como Roma-Amor. Puesto que todos lo pecados atentan contra el Amor.
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18: Este “perder la esperanza de la (“altezza”) altura” traducida aquí, y muy bien, por “cumbre”, refiere a la imposibilidad humana de alcanzar sin ayuda, guía o socorro la salvación. También la necesidad de un maestro para andar el camino del intelecto luego del necesario descenso a los infiernos. Luego también, en el viaje iniciático, la guía o concurso de un piloto que maneje la nave alquímica -conocida como atanor- para no quedar atrapada en lo bajo -infierno -ni en oro caído -u oro de los tontos- y materializar el viaje alquímico -Purgatorio- para alcanzar la meta, la transmutación y el fin del viaje -Paraíso. Aquí en la primera parte del “Paradiso” la guía será Beatrice puesto que Virgilio no puede alcanzar ese status y en el trama final San Bernardo creador de la orden del Cister y -sobre todo- inspirador de la Orden Templaria. Allí finalmente el viajero podrá con-templar, una vez templado -purgado- su ánimo y espíritu en las etapas anteriores.
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19: este “precipitarse al bajo” es muy sencillo entendido lo anterior. De las tres bestias sólo la loba es la que persigue a Dante, subrayando así el carácter particular que ella tiene por las relaciones Loba-Roma ya establecidas. Por cierto, la lupa era -según ciertas lecturas del mito-, una prostituta -“lupa” de allí lupanar- y no es aventurado suponer que Dante “juega” aquí también con el deterioro de este compósitum de su lupa. En vez alimentar a sus hijos los devora y más hambre tiene, impide la reproducción de los bienes naturales como usura, y prostituye su herencia romana, tanto como Imperio como Papado, tanto como “Auctoritas” como “Potestas”.

Por eso es que en ese trance aparece Virgilio. Fundador poético de Roma. Y del Imperio.
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20: Virgilio se presenta nacido “bajo Julio”, “aunque tarde” y bajo Augusto y como lombardo. Lo cual es una suerte de anacronismo voluntario de Dante. Los lombardos aparecerán más bien con las invasiones bárbaras. Pero el poeta necesita hacer o volver a hacer italianas tales regiones codiciadas ahora por los franceses, y que lo serán intermitentemente a lo largo de los siglos. En esto será continuado modo sui por Maquiavelo.

“El buen Augusto” es toda una declaración como lo será que dos de las caras de Satán -que veremos al final del descenso a los infiernos- estén compuestas por Casio y Bruto asesinos de César. Allí el “sub Julio” de Virgilio puede tomar otro sentido.
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21: “el justo hijo de Anquises”: es decir Eneas. Es importante ver como aquí no se nombra al héroe epónimo del poema virgiliano como pocos versos después Dante no lo hará con la propia Eneida donde emplea nuevamente un circunloquio como “tu libro”.

Sí nombrará a ambos más adelante. V. g. a Eneas en Inf. 2. 32; 4, 122; 26, 93; Pg. 18, 137; Par. 6, 3; 15, 27

“Algo” hace que Dante no nombre directamente ni héroe ni poema cuando “se pone a cantar”. Por sentirse indigno, por “técnica poética” y por temor sagrado a decir el modelo que tiene en vista y para no tener “mala fortuna”.

Virgilio es modelo-guía de Dante por lo que ya se ha señalado, así como porque en el canto sexto -como es sabido- hay un viaje del héroe a los infiernos para ver a su padre. Claro que también la Eneida describe simbólicamente un viaje iniciático y un procedimiento alquímico y -antes que ambos- la propia Odisea tiene ese mismo carácter.

Será en el canto 26 del Infierno donde ambos -guía y neófito- se encontrarán con Ulises atormentado por su traición a los troyanos -puesto que Dante tiene que seguir en esto a Virgilio a pie juntillas- aunque con el “recurso” de que gracias a su ingenio traicionero eso dio lugar a Roma “L’aguato del caval, che fe’ la porta/ Ond’usci de’Romani il gentil seme” (vv. 59-60) Maravillosa reutilización de la feliz culpa adánica que mereciera semejante Salvador de la tradición agustiniana.

Aquí también -según se verá- se narrará por boca de Ulises una versión poshomérica de su muerte cuando intentara temerariamente atravesar las columnas de Hércules y salir “per l’alto mare aperto” y cayendo donde ahora está. Obviamente este viaje en sentido occidental por el océano lo hubiera llevado -como le sucediera casi dos siglos a su paisano Cristoforo Colombo- a un “nuevo mundo”.

Lamentablemente no puedo extenderme sobre esto, al menos en este lugar. Pero estoy tentado -y ahora me vence la tentación- de sugerir la lectura de mi novela “Tempestad y Asalto” donde aparece algo de este topos con respecto al viejo y nuevo mundo...
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22: una vez presentado Virgilio pasa a caracterizar a “la lupa” como la que al comer más hambre tiene y como la que se ayunta con muchos animales. Para sostener el carácter y descrito de la usura, la contra Roma y la lupa vuelta puta. Habrá que tomar otro camino entonces. Siendo que “via” es no sólo camino o ruta sino sendero en el sentido iniciático-simbólico.

En rigor todo en Dante es literal-material y simbólico-mítico. Por ejemplo la selva oscura del principio seguramente tenía como imagen algún bosque de las afueras de su Florencia natal.
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23: llegamos al lebrel,“veltro” en el original. Se trata de ese perro por lo general de color blanco, muy delgado y de patas finas empleados por los romanos para cazar liebres -de allí “lebrel”- que asolaban sus campos cultivados. Es imagen de quien vencerá a la loba y por ende de quien restablecerá el orden. Desde luego desde el punto de vista gibelino de Dante será imagen del Imperio -como tipo histórico: Enrique VII de Luxemburgo nombrado por ese entonces Emperador del Sacro Imperio. Es el signo también que hará visible la reunión, reconciliación final del Imperio con el Papado.

Pero también el veltro era empleado por los romanos para la caza de tal modo: le hacían seguir círculos (cerhi) cada vez más amplios en sentido centrífugo y en espiral. De allí que sus movimientos de busca y caza eran “ricerchi” Recirculaciones. De donde vienen la “ricerca” y el “ricercar” italianos y de allí -y con un sentido ya muy diferente- el “research” inglés.

Así que el “veltro” es figura y cifra del proceder de Dante, así como de la propia topografía de su Comedia.

Volviendo al “veltro”, se trata de un perro y por ende de un can. Lo cual puede aludir -herméticamente también- a llegada de un kan, de un emperador puesto que en varias lenguas ambos troncos devienen de la misma raíz. Este can podría referirse o ser una digamos invitación a Cangrande Della Scalla protector de Dante en Ravena.

Permitiéndonos extendernos un poco más yendo a la simbólica numérica en Purgatorio 33, 43-44 cuando Beatrice menciona “...un cinquecento dieci e cinque/ Messo da Dio anciderá la fuja” “Este quinientos diez y cinco que matará a la puta” puede leerse como 515 que puestos en números romanos forma la palabra DVX, es decir conductor y posiblemente sea un nuevo un reclamo a Cangrande para tomar la función -muerto ya envenenado el Emperador Enrique de Luxemburgo- para asumir la función de Veltro-Can-Kan.
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24: este “Veltro” y su encarnación no codiciarán tierras pero tampoco peltro traducido aquí como “estaño”. Es decir, no monedas, puesto que peltro es una aleación de estaño y mercurio. Es decir que se trata de no permitir la acuñación de una moneda devaluada, como lo ha hecho Felipe IV de Francia tras la destrucción de la orden Templaria en 1314. A partir de allí, para Dante y muchos otros pensadores, aparece el dinero no “real” -garantizándose su “peso” en oro o en plata-, sino “virtual” y devaluado y todo lo que ya sabemos sobre capitalismo, liberalismo, bancos, et al.

Esto será continuado modo sui en el siglo veinte por Ezra Pound y su célebre Canto contra la usura.
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25: muy dificultoso locus dantesco. Incluso se discute si el verso termina en “feltre e feltre” o en “Feltre e Feltro”. Por un lado indicaría que el Veltro surgiría de una zona comprendida entre Feltre en el Friuli y Montefeltro en la Romagna. Posiblemente -y una vez más- para señalarle a Cangrande su misión. Otros al leer “feltre e feltre”, es decir entre fieltro y fieltro o sea entre paños –y no sedas- que Dante invocaría a un Papa que nacido en cuna humilde restituiría a la sede de Pedro su humildad primitiva. Pero esta interpretación –entre otros del padre Giuliani- se contradeciría con la actitud que en un canto siguiente (3, 60) tendrá Dante con el pobre papa Celestino V -“che fecce per viltá il gran rifiuto”- apostrofado así y puesto en el Infierno nada menos que por renunciar a la silla papal y volverse a los bosque de los Abruzzos a hacer vida de ermitaño.

¿Entonces? Que como tantas cosas solo habremos de saberlas en la Eternidad...
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26: todos personajes de la Eneida. Interesante remarcar que todos ellos mueren combatiendo contra los troyanos y Eneas. Viéndose aquí una vez más el afán y plan ecuménico de Dante.
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27: y sigs. Allí donde el “veltro” arrojará a la loba es donde -en maravillosa transición- Virgilio habrá de guiar a Dante, extraviado primero en la selva oscura y luego impedido por la triple fiera de buscar por sí mismo su via.
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28: a diferencia de Dante y de todo iniciado que conocerá una segunda vida o renacimiento.
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29: Beatrice. Puesto que Virgilio como no bautizado no puede seguir siendo su guía.
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30: es decir la puerta del Paraíso.
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© Ángel Faretta
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