A UN MALVOLIO LOCAL
No fue tampoco en mi caso Malvolio
Ganas de pelear por la pelea misma,
Tan sólo un poco de coherencia
Con una época como la nuestra
Que parece ya no tener ninguna.
No fue por pose, ni por fortuna,
Ya que en esto fuiste más vivo
Que todos nosotros, Malvolio.
A todos nos tocó una buena
Parte de la misma desdicha,
Algunos la evitamos como pudimos,
De a ratos perdidos o ganados;
Otros con peor o –quién te dice-
Mejor suerte, la borraron,
Directamente. Como quién
No oye el gemido lejano
De la pantera en su jaula
Ni el dolor de parto o muerte
Del hospital cercano.
No sé. Tal vez vos,
Como te digo, fuiste
Más vivo que todos nosotros.
Es posible. En todo caso
No envidio tu logro
Si de logro se trata.
Separados como estamos
No te deseo lo mejor,
Porque eso no existe
TODO SOBRE EVITA
Antes del póster de la pena y del formol
Antes de todo eso,
de la cripta, de la foto y hasta de la eternidad,
antes de todo eso.
La página de la historia que te espera,
Para reducirte a fechas y palabras.
Antes de todo, antes de vos misma.
Antes de la mujer
y hasta del sexo femenino
Antes del mito entendido como mentira,
Porque mito es la sustancia de lo verdadero,
Antes que todo, que Junín, el tren, Retiro
Y la voz ya ronca en el éter de la radio.
Que las cachetadas que diste y que te dieron
Antes que todo.
Yo muero y soy Eva y soy la primera
Y la última de todas.
DIDÁCTICA: EPIGRAMA
No te confíes del que asiente
Que tal vez con su mirada miente;
Es que impotente en la disputa
Calla y actúa como una puta
Que ablanda a su premioso cliente
Con pose astuta y reticente;
Asienten con la fría mirada
A una lección que les sabe a nada.
VARIANTE DE SAFO
No viniste más.
Qué suerte.
Ya no te aguantaba.
LA RAZÓN DE TU VIDA
Abandonaste tus ideales en los aeropuertos,
Hitos todos de tu paulatina llegada al mundo real,
Ese mundo hecho de deseos que pueden concretarse
Como ciudades más prestigiosas y becas que puedan
Solventar tus nuevas y apremiantes necesidades.
El mundo del consumo no tendrá la calidez de las masas
(tampoco, convengamos, su mal aliento y sus costumbres agrestes)
pero sí bares más lujosos, hoteles con vistas panorámicas,
señoritas que no pueden llevarse a cualquier lado,
que a cambio de su bovina admiración por tus clisés
-y de extraer tus líquidos seminales para la especie-
necesitan aquello que hacen de la vida algo confortable.
Así que adiós a todo eso, antiguo amigo mío,
Llegó la hora del realismo, de la carne fresca,
Los perfumes caros, de les paysages splendides,
Y de la decorosa depresión en Barcelona o Portofino.
Guardarás por tu vida pasada una nostálgica emoción,
Derramarás una lágrima, incluso, por aquella vieja música
Y te dirigirás raudo a la fundación cultural más cercana
A llenar los repetidos y triplicados formularios
Que te hacen un bien pago trabajador de la cultura.
© Ángel Faretta
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