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INÉDITOS

"Lo alternativo"

Se habla insistentemente desde tiempo atrás y con cualquier pretexto o excusa de lo alternativo. Un alternar o buscar alternativas a tantas cosas, sean éstas medicinales, estéticas, alimentarias, deportivas, vecinales, imaginamos que hasta decorativas.
La que más profusamente circula en confuso montón es lo que se llaman “terapias alternativas”, que incluyen cosas que no serían lo alter -lo otro- sino lo qué sería aquí el antónimo de esa otredad, la igualdad y lo igual o lo mismo” ¿La mismidad?  Posiblemente. Entonces en esa panoplia medicinal y de cura llamadas en plural alternativas, alternarían, a su vez, cosas que no fueron alternas sino ¿Continuas? Sí, si pensamos a éstas como par-polar entre las corrientes o sus formas de circulación eléctricas.
Bien. En ese alternar de alternativas tenemos cosas como la homeopatía que no sería algo para alternar a la alopatía sino que ésta alternó o más bien alteró la normalidad -¿o sería tradicionalidad?- de la medicina natural y cuya restauración –es decir su corriente continua y continuidad debida a Hanneman en el siglo dieciocho-, dio lugar a lo que conocemos como homeopatía la que se propondría –entonces- como corriente medicinal continua a la alternativa que fue para entonces lo que su fundador denominó como alopatía.
Aquí ya en su raíz griega tendríamos un homeous es decir un similar o parecido que cura a la alteración de la salud, la patía que es también pathos, es decir padecimiento, alteración de la marcha de la vida por un padecer. Alo-patía -por el contrario- busca algo opuesto, disímil a la patía que se sufre –pathos- para curarla o erradicarla. Alo de Allos y de alla, otras cosas, lo distinto y diverso; como alegoría que es un hablar, un yo hablo –agoréuo- de otras cosas de lo que digo y en el momento en que las digo. Y también -si con figuras- que re-presento algo diverso a lo que presento. Lo opuesto al símbolo que mediante lo que presenta nos re-presenta, puesto que syn balleim, junta, une y arroja o lleva, tira hacia un adelante. Como decía Bachofen “por el símbolo puede reunirse lo más disperso.” 
La estética y la poética desde el romanticismo llamó a una extensión apendicular de nuestro Yo -cuando incursiona en parte en una ficción- como un alter ego. Otro que alterna con personajes también ficticios pero a los cuales se supone o intentamos suponer que carecen de esa alternativa de ser partes de nuestras vidas y carácter.
También no hace mucho tampoco ha aparecido un teatro, una música y hasta un cine alternativos. El “hasta” se debe a que el mismo cine naciera ya como alternativa.
  Incluso se han erigido circuitos, festivales, clubes y asociaciones que agrupan a esas formas alternativas, con lo cual podría sospecharse que ese alter quiere ser, desea ser nada más que un mismo y un igual, al menos entre los que alternan en sus funciones, asisten a sus festivales, compran sus revistas y sobre todo entre aquellos que llevan tácita o gráficamente sus señas distintivas como pertenecientes y miembros aceptados –esto es en igualdad- de un determinado grupo, pero que se agrupa para alternar y mostrarse como la alteridad de una cosa, manifestación o cura, forma de alimentarse, de viajar y demás.
Entre nosotros –tan sólo según creo- hubo antes de estas alternativas un grupo que trabajaba y ofrecía servicios especiales de alteridad. Las así llamadas “alternadoras” -vulgo coperas- que ofrecían una alternativa de compañía ocasional y de esa otra forma de acompañamiento que es el intercambio sexual. Aunque la poesía clásica antes que la religión -porque primero fue la poesía- nos habla siempre de la tristia post coitum. Así que la primera forma de lo alternativo fue la sexual, digamos más que nunca el comercio sexual, ya que implicaba un intercambio mediante el dinero de una capacidad y riqueza de la que el pagador u ofertante parecía carecer o en todo caso no poder conseguir gratuitamente. Con lo cual si esto sucedía o sucede muy a menudo -como ahora- estas gratuidades alteraban estas alternativas ofrecidas por las alternadoras. Y tanto era su alternar diario y vuelto rutina laboral que ya hace más de tres décadas -según sabemos- tienen su propio lugar dentro del sindicato de artistas de variedades. Así que la variedad, el varieté, lo vario y variado implica lo alterno y la posibilidad de relacionarse con una otredad como alternativa.
La etimología nos dice a su vez que éste otro venido o derivado del latín alter-altera-alterum es “otro entre dos” Así que primero debe darse ese par y paridad, eso dual y dualidad para que pueda acaecer, aparecer ese otro alterno. Sin embargo ahora pareciera que la alternativa que se nos ofrece para que alternemos no deviene necesariamente de un otro entre dos. Puesto que hay muchas alternativas -o así nos lo hace creer- desde el político que reclama nuestro voto hasta el que maneja una agencia de turismo y diría que casi una agencia de cualquier cosa. Pero eso alter no parece ser ahora lo opuesto y polar a lo equo e igual. Éste nos viene del aequalis -del mismo tamaño o edad-, y deriva a su vez de aequus, “plano, liso, uniforme, igual”. De allí derivan ecuación, ecuador, equidad, equitativo; pero también ad-ecuar llevar, intentar llevar a lo igual o a lo par y a la paridad. Pero también está aquello que los etimólogos califican en sus repertorios léxicos como “cpt”, “crípticamente, es decir un derivado de las primeras raíces que se hizo un tanto más ¿Cerradamente? ¿O más bien más secretamente? ¿Por qué sino el cripto de cryptos, cerrado, por algo secreto y no público?
De ese modo críptico derivan del aequalis-aequus, equi-distante, igual distancia, así como equi-librio allí sumado a libra-balanza, y equi-noxio sumado nox-noche- y al parecer algo más tarde el equi-voco, sumado aquí “vocare” es decir llamar. Donde al parecer un llamar o un llamado de lo igual a lo igual resulta en esa confusión que es un equívoco. Algo que puede prestarse a varios sentidos o también palabras que pueden significar por lo menos dos cosas como vela o cabo. Algo diverso al error que implica un juicio falso o -si es un contrato- un vicio en el mismo debido a la buena fe. Porque para evitar el equívoco se necesita entonces un vocare alter un alter a quien vocar para que no haya equívocos.
Buscamos, perdón, se nos dice de buscar a cada rato alternativas. Terapéuticas, teatrales, cinematográficas, alimentarias, profesionales, deportivas, turísticas. Posiblemente el travestismo o el alternar con travestis sea ahora una alternativa del comercio sexual porque ofrecen algo alterno a lo equo equalis de la relación equitativa. Aunque para que se dé esta alternancia tiene una parte que ser sub-alterna, por pasiva, comprada, alquilada, ordenada de hacer por alguien que no es sub ¿Sino? Ob. Como objetivo de ob-jicere, poner delante. A diferencia de sujeto de sub-jectus y de subjicere: poner debajo y o sujetar. Todos derivados de jacere –arrojar- y así ab-jacere es “echar abajo” de donde tenemos lo ab-yecto.
Por lo que vemos no tenemos o se ha perdido un ob-alterno como sí tenemos -¡y cómo!- un y hasta muchos subalternos. Es posible que cada vez más seamos sub-alternos de más y más otras cosas, de otras personas y de otras jerarquías. Claro está que no aparecen ni se muestran como tales. Puesto que todo es igualitario y se nos dice que también es equitativo. Desde el reparto de las riquezas hasta los impuestos a las ganancias.
Schopenhauer advertía que no hay nada peor que la moral del subordinado y para seguir en la Germania ¿No se ha postulado y muy firmemente que el nazismo no pudo ser detenido por el carácter de férrea sub-alternidad de la burocracia alemana, donde el que está abajo -sub- no discute o no discutía nada al que está ob que está por delante de ese sub-alterno?
Claro que ese sub no siempre aparece en las raíces como lo sometido y lo por debajo, porque sublime aparece como muy alto y sublimar es elevar o, mejor dicho, llevar a lo alto. Porque “elevar a lo alto” -como dice Corominas en su léxico- ¿No es algo redundante? ¿O es que cuando se cuela o surge lo sublime las palabras se quedan cortas o se recurre a la tautología porque lo que nos pasa y nos asalta, así –súbitamente- no tiene nombre?
Del limos latino viene el limo castellano y el limon francés y somos hijos del mismo como nos dijo Nerval en sus Chimeres: “les enfants du limon”;  pero limes-ites es sendero entre dos campos y tiene o tenía entre los romanos hasta su dios Límite y dio lugar al linde y al lindar castellano que no español; que muchos de las Españas dicen que se les ha impuesto desde Castilla y quieren ya no alternar sino hablar directamente en catalán, en vascuence, y parece que hasta en bable y en mallorquín.
¿Quieren alternar con el castellano o alterar al castellano? ¿Será por eso que casi todas las editoriales más importantes de treinta años a esta parte son o se han vuelto catalanas y entonces cómo administrar y distribuir algo de lo que alternativamente se quiso salir, incluso escapar y hasta liberarse y que ahora es la alternativa al uso mundial, según se nos dice, del idioma inglés?
Incluso el español -perdón el castellano- es el ya el idioma alternativo de la América del Norte, una América fundada como alternativa a la otra América del Sur. ¿O ésta fue fundada antes o se llegó antes hasta aquí y para ser la alternativa de la otra?
Caído el comunismo soviético y satelital la pregunta de dos décadas a esta parte es si hay, si existe una alternativa al capitalismo liberal; el que es alternativamente llamado salvaje o neo liberal; y pareciera así que fuera de manera alternativa lo más viejo y lo más nuevo. Cuando hubo una vez dos frentes o bloques mundiales, el que no era ni menos quería ser de ninguno de ambos podía oscilar o simular oscilar alternativamente entre uno y otro y eso era toda la tercera posición. ¿Una alternativa o un alternar?  Por eso mismo esa postura fue después, y lo es hasta ahora alternativamente, presa o botín de la ultraderecha y la ultra izquierda; posiciones ultras que eran ultra americanas por ser intra europeas.
Por eso fue que entre nosotros al ir a recoger su herencia alternativa ambos alteres se alteraron al sentir adulterado un patrimonio que no era más que un dios y un padre alternativamente activo y pasivo y que les había dejado en custodia tal alternancia y no dejándoles por ello otra alternativa que alterarse entre ambos.
Pareciera que aquí nadie quiso ni tampoco quiere todavía hoy sub-ordinarse y todos buscaron y siguen buscando sub-ordinar a los demás y al otro.
¿Y si ese otro no existe o se extinguió con el tiempo? Bueno, es cuestión de encontrar una alternativa ¿O un alter-nativo?

 

© Ángel Faretta
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Teoria del cine
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